César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hasta el gato huye de la realidad a estas horas, montado sobre el sueño enroscado de los gatos. La araña del baño, silenciosa, espera eterna.
Y mortal...
Veinte ranitas del verano se escuchan (o tal vez sean más), debajo de las tres primeras pieles del silencio. Algunas capas más abajo, soledad. La soledad. Dura y plateada arma de argenta. Pesada como.
Y debajo de la soledad, la muerte. Cínica, brillante, cazadora. Como búmeran de plata que acierta en la nuca de la vida (justo al pie del cerebelo).
Pensar que debemos pasar por ella estando vivos. Como presa que es devorada estando viva todavía.
... Por eso maldigo a los malditos y malditas que pudiendo comer cualquier cosa en los restaurantes caros de este podrido mundo, optan por pedir un plato de langosta.
Son las mismas, mismos, que se abstraen de su propia soledad burlándose de todo, entre torres de dinero construidas con sangre y sudor de personas. Personas reducidas por elles, con morboso y oculto placer, a "trabajadores", "obreros"... o a menos que eso todavía: "plebes", "masas", "territorio".
Son los mismos, mismas, que se mean sobre cada creencia, respeto, rito. Por ejemplo, sobre lxs poetas y más todavía sobre los poemas.
Las peores arañas del país, del territorio de la tierra.
Gracias a la naturaleza, todavía mueren y se les pudre en la boca su cinismo. Todavía mueren.
Marzo por la noche y César de color negro. 2023.
Y mortal...
Veinte ranitas del verano se escuchan (o tal vez sean más), debajo de las tres primeras pieles del silencio. Algunas capas más abajo, soledad. La soledad. Dura y plateada arma de argenta. Pesada como.
Y debajo de la soledad, la muerte. Cínica, brillante, cazadora. Como búmeran de plata que acierta en la nuca de la vida (justo al pie del cerebelo).
Pensar que debemos pasar por ella estando vivos. Como presa que es devorada estando viva todavía.
... Por eso maldigo a los malditos y malditas que pudiendo comer cualquier cosa en los restaurantes caros de este podrido mundo, optan por pedir un plato de langosta.
Son las mismas, mismos, que se abstraen de su propia soledad burlándose de todo, entre torres de dinero construidas con sangre y sudor de personas. Personas reducidas por elles, con morboso y oculto placer, a "trabajadores", "obreros"... o a menos que eso todavía: "plebes", "masas", "territorio".
Son los mismos, mismas, que se mean sobre cada creencia, respeto, rito. Por ejemplo, sobre lxs poetas y más todavía sobre los poemas.
Las peores arañas del país, del territorio de la tierra.
Gracias a la naturaleza, todavía mueren y se les pudre en la boca su cinismo. Todavía mueren.
Marzo por la noche y César de color negro. 2023.