Tilo Nurmi
Poeta recién llegado
Solía pasar por aquí y a veces tenía la suerte de encontrarte...
Un arcano me persigue,
y me corto los pies para no huir como un desesperado.
Y es que estoy desesperado.
Tengo guantes de concreto
y los dedos ateridos
y las uñas congeladas.
Necesito una linterna
para rascarme la espalda y envejecer en la cruz,
o un piojo clandestino que me inyecte su sangre
para que ya no me muera.
Me llueven vómitos por dentro...
Con la forma de un huevo,
el elefante no me mira cegado por la luz:
Entre hienas hambrientas le saca brillo a sus zapatos.
Nunca la vida nos había parecido tan hermosa:
Como un silencio constante,
alojado entre la risa y el crujir de tripas
de dos lenguas que se van.
Un arcano me persigue,
y me corto los pies para no huir como un desesperado.
Y es que estoy desesperado.
Tengo guantes de concreto
y los dedos ateridos
y las uñas congeladas.
Necesito una linterna
para rascarme la espalda y envejecer en la cruz,
o un piojo clandestino que me inyecte su sangre
para que ya no me muera.
Me llueven vómitos por dentro...
Con la forma de un huevo,
el elefante no me mira cegado por la luz:
Entre hienas hambrientas le saca brillo a sus zapatos.
Nunca la vida nos había parecido tan hermosa:
Como un silencio constante,
alojado entre la risa y el crujir de tripas
de dos lenguas que se van.