rodolfo salvador ardila
Poeta recién llegado
mi silencio me maltrata por estar condenado
mas es mi única forma de sobrevivir en este terrible espacio de muerte, por que en esta depresión de estandarte viejo en la orilla de la playa, pero los desechos de muerte siguen alojados en mi corazón, mas mi llanto no deja de subestimar mi quietud absoluta la perplejidad del dormir asolado bajo el manto de sus miradas
adónicas, pero el suburbio del olvido me llena de silencio cuando la dueña de todo deja de sentir el hedor estremecido en lo oscuro de la noche sigo el camino de la almohada ambulante que indica en el río de la alegría.
mas globos, ¡globos!, ¿globos? mi deseo, complace, mi sueño, de niebla, oscuridad
sueño y desolación en el pantano del dolor
la lapida desecha mi cuerpo insensible de frialdad emergente por los poros del deseo
en mi imaginación, lagrimas de terreno gris, en el oscuro conocimiento
mas es mi única forma de sobrevivir en este terrible espacio de muerte, por que en esta depresión de estandarte viejo en la orilla de la playa, pero los desechos de muerte siguen alojados en mi corazón, mas mi llanto no deja de subestimar mi quietud absoluta la perplejidad del dormir asolado bajo el manto de sus miradas
adónicas, pero el suburbio del olvido me llena de silencio cuando la dueña de todo deja de sentir el hedor estremecido en lo oscuro de la noche sigo el camino de la almohada ambulante que indica en el río de la alegría.
mas globos, ¡globos!, ¿globos? mi deseo, complace, mi sueño, de niebla, oscuridad
sueño y desolación en el pantano del dolor
la lapida desecha mi cuerpo insensible de frialdad emergente por los poros del deseo
en mi imaginación, lagrimas de terreno gris, en el oscuro conocimiento