hisabell ortiz castillo
Poeta recién llegado
3era estación
Me dicte en el ampuloso invierno
cuando las titánicas ballenas de emociones
se subyugaban ante mi endeble espíritu liliputiense
arriándome al triangulo de las bermudas
en cuales lados formas mi indeterminado vaivén
de limitaciones.
Sosiego de jauría de lobos hambrientos
de hienas que esconden tras su faz
el penetrante beso de Judas.
Silencio de huracanado desierto
cuales sofocantes rayos
hierven las emociones de adentro
emanando transpiración de agotamiento
formando charcos de frustraciones
tomando como títere en la creación.
Inhalación de tormentas que no dan fin
de tsunamis que te envuelven una y otra vez
en remolinos que nadie te logra ver.
Jardín en feudos de rosas
cuales enredaderas de espinas
bloquean el abra
tornando abrupto escalar
los picos que conducen
a las mesetas de la calma.
Esperanza teniendo mis virtudes
claustras en el olimpo, de cuales cerrojos
son arrojados por mi espíritu de acrópolis.
Girasoles ¿por qué sigues mi paso?
si te deshojas antes que caduque
el camino del saltamontes
el cual coraza ha de cargar
los percances de ayer, hoy y el segundo que llegara
convirtiéndole en un mundo, ¡no da más!
Silencio de tardes, mañanas, noches
de cual hipérbaton del alma
solo quiere el respirar.
Me dicte en el ampuloso invierno
cuando las titánicas ballenas de emociones
se subyugaban ante mi endeble espíritu liliputiense
arriándome al triangulo de las bermudas
en cuales lados formas mi indeterminado vaivén
de limitaciones.
Sosiego de jauría de lobos hambrientos
de hienas que esconden tras su faz
el penetrante beso de Judas.
Silencio de huracanado desierto
cuales sofocantes rayos
hierven las emociones de adentro
emanando transpiración de agotamiento
formando charcos de frustraciones
tomando como títere en la creación.
Inhalación de tormentas que no dan fin
de tsunamis que te envuelven una y otra vez
en remolinos que nadie te logra ver.
Jardín en feudos de rosas
cuales enredaderas de espinas
bloquean el abra
tornando abrupto escalar
los picos que conducen
a las mesetas de la calma.
Esperanza teniendo mis virtudes
claustras en el olimpo, de cuales cerrojos
son arrojados por mi espíritu de acrópolis.
Girasoles ¿por qué sigues mi paso?
si te deshojas antes que caduque
el camino del saltamontes
el cual coraza ha de cargar
los percances de ayer, hoy y el segundo que llegara
convirtiéndole en un mundo, ¡no da más!
Silencio de tardes, mañanas, noches
de cual hipérbaton del alma
solo quiere el respirar.