abcd
Poeta adicto al portal
Reflexiona a tiempo,
las sonrisas también lastiman.
Busca en tu memoria,
padeciste de ellas
y hasta fuiste su reflejo en la oscuridad.
Siempre que el reloj dio las seis
el amor empezó a las siete y diez.
Tanta extravagancia cortaba el aire,
volvía a los diamantes piel adentro
y hacía del buen gesto que es servir
un guiño de ojo ciego, enamorado.
Cada persona es una falsedad cierta,
la distinción en su cualidad humana
la da el pez que muta en su boca,
su olor, su asco al tacto social,
su esgrima al fingir alivio, paciencia, paz.
¿Qué hacer?
Hervir la sien en esa monotonía
o explorar los restos de otros rastros
donde nadie supo si ese que cayó
había podido volar
las sonrisas también lastiman.
Busca en tu memoria,
padeciste de ellas
y hasta fuiste su reflejo en la oscuridad.
Siempre que el reloj dio las seis
el amor empezó a las siete y diez.
Tanta extravagancia cortaba el aire,
volvía a los diamantes piel adentro
y hacía del buen gesto que es servir
un guiño de ojo ciego, enamorado.
Cada persona es una falsedad cierta,
la distinción en su cualidad humana
la da el pez que muta en su boca,
su olor, su asco al tacto social,
su esgrima al fingir alivio, paciencia, paz.
¿Qué hacer?
Hervir la sien en esa monotonía
o explorar los restos de otros rastros
donde nadie supo si ese que cayó
había podido volar