Armador de Sonetos
Poeta que considera el portal su segunda casa
444. Dos flamas
Al hierro el pedernal, y sin sosiego
las chispas regurgitan, y se inflama
etéreo material en feble llama,
la esencia del color de luz y fuego.
La magia del calor aviva el ego
sacude al tierno fruto de la rama
y vence contumaz a quien se ama
tornando al corazón en lerdo ciego.
La furia de lujuria y de su lumbre
pretende incinerar en un segundo,
un dulce suspirar en mansedumbre
producto de un amor meditabundo.
Dos flamas que a pesar de incertidumbre
gozaron coincidiendo en este mundo.
El Armador de Sonetos
Lego, ergo cogito.