uncubalibre
Poeta fiel al portal
En el vacío inquietante, que se genera
cuando nuestros cuerpos no se tocan,
se abre un submundo de posibilidades
desde donde puedo rescatar
una inundación de esperanzas y anhelos
que se pierden adrede en un laberinto de ilusiones;
pues, ya no quedan más desiertos para esta lluvia.
En este día, donde viven muchas noches
postergadas en soledades equivocadas,
busco poner el oído en un farol
para escuchar cómo nacen las luciérnagas
y reclamo incesantemente tu boca;
mi corazón se llena de mariposas
cuando siente el sonido de tu voz.
En tu alma y sus caminos, aparco mi universo
y quiero acabar con este vaivén para quererte quieta,
sin este ir y venir constante, agotador;
quiero que el tiempo comience y termine en un beso
y que la luz permanezca en nuestros ojos;
invoco abrazos en el otro lado del viento
para acumular nuestros sueños más valiosos
y desafío la erosión de este amor que reniega tempestades.
cuando nuestros cuerpos no se tocan,
se abre un submundo de posibilidades
desde donde puedo rescatar
una inundación de esperanzas y anhelos
que se pierden adrede en un laberinto de ilusiones;
pues, ya no quedan más desiertos para esta lluvia.
En este día, donde viven muchas noches
postergadas en soledades equivocadas,
busco poner el oído en un farol
para escuchar cómo nacen las luciérnagas
y reclamo incesantemente tu boca;
mi corazón se llena de mariposas
cuando siente el sonido de tu voz.
En tu alma y sus caminos, aparco mi universo
y quiero acabar con este vaivén para quererte quieta,
sin este ir y venir constante, agotador;
quiero que el tiempo comience y termine en un beso
y que la luz permanezca en nuestros ojos;
invoco abrazos en el otro lado del viento
para acumular nuestros sueños más valiosos
y desafío la erosión de este amor que reniega tempestades.