sinedentidad
Poeta recién llegado
No hay mares , ni océanos separándonos
si no miles de montañas que solo pueden atravesarlas
un tren a km por hora, que cada día
hacen el mismo trayecto, y aquí nosotras, a 870 km,
ansiando un momento, por estar juntas.
No verla, es como clavarse una estaca cada doce de la noche,
y una ausencia a cada amanecer, cuándo mis ojos despiertan
y viven el mismo martirio de siempre, perderla,
cuando le hacía el amor, en esa realidad relativa, que tengo noche a noche.
Muchos sufren insomnio yo duermo solo para
quitar horas de continuo sufrimiento, de no tenerla a mi lado.
Odio la rutina, pero joder, como me gustaría tenerla con ella.
Como cambiaría la realidad si esos 870 km,
se convirtieran en 870 metros. Aunque esta historia
de dos corazones que se aman, si no hubiera esa distancia,
nunca o quien sabe, no nos hubiéramos percatado una a la otra.
Pero yo creo en el destino y si eso fuera así, de algún modo seríamos lo mismo.
Podría escribir de ella todo el cuaderno entero,
pero prefiero resumir estas palabras, que al fin al cabo, son palabras, y no hechos.
Me he enamorado, de su pelo color café que aunque odio ese sabor,
en ella me da energías, y sus color avellana, haciendo contacto con mis ojos
casi verdes, o como yo digo melosos, hacen la combinación perfecta de sabores.
No hay mejor sabor que sus labios,
reencarnados de la perfección
Gritaría a los cuatro vientos
lo mucho que amo esta mujer,
mi futura mujer, quedándome sin voz
como cuando estemos en la cama.
Ella, xxx xxx xxx ,
la que ha alumbrado mi vida,
como una estrella. Ella, mi futura esposa.
Te amo.
si no miles de montañas que solo pueden atravesarlas
un tren a km por hora, que cada día
hacen el mismo trayecto, y aquí nosotras, a 870 km,
ansiando un momento, por estar juntas.
No verla, es como clavarse una estaca cada doce de la noche,
y una ausencia a cada amanecer, cuándo mis ojos despiertan
y viven el mismo martirio de siempre, perderla,
cuando le hacía el amor, en esa realidad relativa, que tengo noche a noche.
Muchos sufren insomnio yo duermo solo para
quitar horas de continuo sufrimiento, de no tenerla a mi lado.
Odio la rutina, pero joder, como me gustaría tenerla con ella.
Como cambiaría la realidad si esos 870 km,
se convirtieran en 870 metros. Aunque esta historia
de dos corazones que se aman, si no hubiera esa distancia,
nunca o quien sabe, no nos hubiéramos percatado una a la otra.
Pero yo creo en el destino y si eso fuera así, de algún modo seríamos lo mismo.
Podría escribir de ella todo el cuaderno entero,
pero prefiero resumir estas palabras, que al fin al cabo, son palabras, y no hechos.
Me he enamorado, de su pelo color café que aunque odio ese sabor,
en ella me da energías, y sus color avellana, haciendo contacto con mis ojos
casi verdes, o como yo digo melosos, hacen la combinación perfecta de sabores.
No hay mejor sabor que sus labios,
reencarnados de la perfección
Gritaría a los cuatro vientos
lo mucho que amo esta mujer,
mi futura mujer, quedándome sin voz
como cuando estemos en la cama.
Ella, xxx xxx xxx ,
la que ha alumbrado mi vida,
como una estrella. Ella, mi futura esposa.
Te amo.
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