Damian Lunas
Poeta recién llegado
[FONT=Arial, Helvetica, sans-serif]
Esta vez será diferente,
Ablandare mi mente entre extraños versos,
Desde el seco de los pulmones áureos inclinare el cáliz,
Verteré en anforas la sangre limpia.
Si debo ser veraz he de confesar que la poesía me gusta,
No es mi hoy ni mí ayer,
Ni siquiera es algo un poco premeditado,
Es como digo solo algo blando donde el premeditar es premeditado.
Si en la historia quiero seguir no debo siquiera discutir
Que mi alma es la imperfecta, ni si existe dios, o de como abrió el mar,
Como comienzas ha delimitar cosas que del árbol no alcanzas
Dejar de hacer lo que nos plazca es un don.
P ero debo confesar que auque el creer que es capaz,
Que no pienso en dios en, madre, ni hogar,
Como el hombre puede dialogar con su destino
Si de nadie soy padre, ni de nadie soy hijo,
No tengo lazos enterrados.
Solo quedan las excepciones a la regla esas que se te saltan el teorema, de un lado para otro, dejando un alboroto y un veneno en el alma...
Aquí no puedo decir nada solo que el alma pesa empedrada y te hace escribir seudo poemas.
Esta vez será diferente,
Ablandare mi mente entre extraños versos,
Desde el seco de los pulmones áureos inclinare el cáliz,
Verteré en anforas la sangre limpia.
Si debo ser veraz he de confesar que la poesía me gusta,
No es mi hoy ni mí ayer,
Ni siquiera es algo un poco premeditado,
Es como digo solo algo blando donde el premeditar es premeditado.
Si en la historia quiero seguir no debo siquiera discutir
Que mi alma es la imperfecta, ni si existe dios, o de como abrió el mar,
Como comienzas ha delimitar cosas que del árbol no alcanzas
Dejar de hacer lo que nos plazca es un don.
P ero debo confesar que auque el creer que es capaz,
Que no pienso en dios en, madre, ni hogar,
Como el hombre puede dialogar con su destino
Si de nadie soy padre, ni de nadie soy hijo,
No tengo lazos enterrados.
Solo quedan las excepciones a la regla esas que se te saltan el teorema, de un lado para otro, dejando un alboroto y un veneno en el alma...
Aquí no puedo decir nada solo que el alma pesa empedrada y te hace escribir seudo poemas.