Heart
Poeta que considera el portal su segunda casa
Grabada en mis manos
llevo a fuego tu enseñanza,
la deuda no está saldada;
vienen tiempos de pujanza.
Aprendí de tus mentiras,
sola entre mis lágrimas.
Como loca enamorada,
recorrí los desiertos,
lloré rendida en las playas.
Vagué en penumbras
por balcones y murallas,
trepé las enredaderas
salteando las metrallas.
Al borde del precipicio,
sedienta toqué tu ventana
y estaba clausurada.
El reloj marca campana,
no hay lapso ni calma,
las sílabas no están calladas,
claman los dolores del alma.
Vienen tiempos de pujanza,
las deudas no están saldadas…
Nacerán dos rosas negras
junto a dos esquelas talladas…
19/2/2006_5.55h.
llevo a fuego tu enseñanza,
la deuda no está saldada;
vienen tiempos de pujanza.
Aprendí de tus mentiras,
sola entre mis lágrimas.
Como loca enamorada,
recorrí los desiertos,
lloré rendida en las playas.
Vagué en penumbras
por balcones y murallas,
trepé las enredaderas
salteando las metrallas.
Al borde del precipicio,
sedienta toqué tu ventana
y estaba clausurada.
El reloj marca campana,
no hay lapso ni calma,
las sílabas no están calladas,
claman los dolores del alma.
Vienen tiempos de pujanza,
las deudas no están saldadas…
Nacerán dos rosas negras
junto a dos esquelas talladas…
19/2/2006_5.55h.