Sin saber cuando, donde, ni por que
Pero simplemente nacen, simplemente brotan.
Es como la penumbra del recuerdo,
La dolencia del pasado o la riqueza de una huella.
Malas lenguas en malos hábitos
Que tan solo silencio escuchan
Que tan solo la inocencia se perturba
Lagrimas del cielo que anuncian su despertar.
Sin pensar, sin sentir, sin llorar,
Pero simplemente nacen, brotan y crecen.
Dolor interno que de las sombras cae
Y de la solitaria angustia se toma.
Golpes sangrientos que se comprimen,
Que se estipulan al final pero que sin calma se amordazan.
Violencia tardía, talvez de un Leviatán
O el simple caso de las sirenas del mar
Que con su canto te enceguecen de mente
Corazón que chilla, corazón que solloza
En silencio y sin aliento
Presión en pecho y ojos saltones que miran y no comprenden,
Que sienten y no aceptan
Con desgracia se despide, que con desanimo te abandona
A ti, recuerdo inútil que solo perturbas,
Recuerdo dulce y fatigador,
Recuerdo amargo pero aun así consolador.
Sin saber cuando, donde, ni por que
Pero simplemente nacen. Simplemente brotan.
La dolencia de un pasado, o la riqueza de aquella huella
Pero simplemente nacen, simplemente brotan.
Es como la penumbra del recuerdo,
La dolencia del pasado o la riqueza de una huella.
Malas lenguas en malos hábitos
Que tan solo silencio escuchan
Que tan solo la inocencia se perturba
Lagrimas del cielo que anuncian su despertar.
Sin pensar, sin sentir, sin llorar,
Pero simplemente nacen, brotan y crecen.
Dolor interno que de las sombras cae
Y de la solitaria angustia se toma.
Golpes sangrientos que se comprimen,
Que se estipulan al final pero que sin calma se amordazan.
Violencia tardía, talvez de un Leviatán
O el simple caso de las sirenas del mar
Que con su canto te enceguecen de mente
Corazón que chilla, corazón que solloza
En silencio y sin aliento
Presión en pecho y ojos saltones que miran y no comprenden,
Que sienten y no aceptan
Con desgracia se despide, que con desanimo te abandona
A ti, recuerdo inútil que solo perturbas,
Recuerdo dulce y fatigador,
Recuerdo amargo pero aun así consolador.
Sin saber cuando, donde, ni por que
Pero simplemente nacen. Simplemente brotan.
La dolencia de un pasado, o la riqueza de aquella huella