¿Acaso esta enarbolado?
Poeta: no cesa el anhelo.
Nace una brizna de hierba
en la palma de mi mano,
que crece como el anhelo
hasta la copa de mi mano enarbolada.
La copa de mi mano enarbolada
da sombra y cobijo a cuatro querubines
que juegan debajo de mis rodillas,
afilan sus colmillos para el juego
¡muerden los hongos de mis pies!
Mis cosquillas sacuden a las golondrinas
que anidaban en la copa de mi mano,
estas emprenden el vuelo
y se funden con el sol.
Caen sus plumas a la altura
de los hongos de mis pies.
Los querubines paran el juego,
se visten con las alas de las golondrinas,
emprenden el vuelo hacia la noche
y se funden con la luna.
Pero antes me escupen en la cara,
mean en la copa de mi mano enarbolada:
la misma que antes les daba sombra y cobijo.
Poeta Cesar Vallejo:
el árbol sigue creciendo en mi mano,
al igual que el anhelo,
que no cesa y se enarbola
en otras manos:
que no estrecharé para cerrar tratos,
que no estrecharé para enamorarme.
Poeta Cesar Vallejo:
crece tanto el árbol
que le hace cosquillas al cielo.
Pero Poeta,
no cesa el anhelo.
Poeta: no cesa el anhelo.
Nace una brizna de hierba
en la palma de mi mano,
que crece como el anhelo
hasta la copa de mi mano enarbolada.
La copa de mi mano enarbolada
da sombra y cobijo a cuatro querubines
que juegan debajo de mis rodillas,
afilan sus colmillos para el juego
¡muerden los hongos de mis pies!
Mis cosquillas sacuden a las golondrinas
que anidaban en la copa de mi mano,
estas emprenden el vuelo
y se funden con el sol.
Caen sus plumas a la altura
de los hongos de mis pies.
Los querubines paran el juego,
se visten con las alas de las golondrinas,
emprenden el vuelo hacia la noche
y se funden con la luna.
Pero antes me escupen en la cara,
mean en la copa de mi mano enarbolada:
la misma que antes les daba sombra y cobijo.
Poeta Cesar Vallejo:
el árbol sigue creciendo en mi mano,
al igual que el anhelo,
que no cesa y se enarbola
en otras manos:
que no estrecharé para cerrar tratos,
que no estrecharé para enamorarme.
Poeta Cesar Vallejo:
crece tanto el árbol
que le hace cosquillas al cielo.
Pero Poeta,
no cesa el anhelo.
Última edición por un moderador: