teo
Poeta asiduo al portal
Si se llega el momento de morir.
Moriré alegre, pues dejo un gran legado.
No para el mundo no para mi familia
Se lo dejo a quien me ha conocido,
Para los que no me conocieron
Que feliz que fueron, les contaran de mis días
Las locas ideas que revoloteaban
En inmaduro pensamiento .
Los deseos conocer a quien nunca conocí.
Tal vez alguno de mis recuerdos
Logre lo que a hora no puedo,
¿Quién sabe si el tiempo haga desaparecer
La inmortalidad de estas letras?
Tal vez se preguntara, quien fue el que las escribió
Y todos dirán: fue el, fue el, fue el
Y yo diré. Fui yo.
Entonces ella pensara ¿Fui yo quien lo amó?
y ¿ Fui yo quien lo dejó?.
Correrá entonces tarde la voz de la culpa
La voz de la inmortalidad
Y ella recordará
Para siempre su soberbia arrogancia y maldad.
Moriré alegre, pues dejo un gran legado.
No para el mundo no para mi familia
Se lo dejo a quien me ha conocido,
Para los que no me conocieron
Que feliz que fueron, les contaran de mis días
Las locas ideas que revoloteaban
En inmaduro pensamiento .
Los deseos conocer a quien nunca conocí.
Tal vez alguno de mis recuerdos
Logre lo que a hora no puedo,
¿Quién sabe si el tiempo haga desaparecer
La inmortalidad de estas letras?
Tal vez se preguntara, quien fue el que las escribió
Y todos dirán: fue el, fue el, fue el
Y yo diré. Fui yo.
Entonces ella pensara ¿Fui yo quien lo amó?
y ¿ Fui yo quien lo dejó?.
Correrá entonces tarde la voz de la culpa
La voz de la inmortalidad
Y ella recordará
Para siempre su soberbia arrogancia y maldad.
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