Lope
Poeta adicto al portal
Tu pelo brillante y obscuro,
esos dedos de viento que lo tocan.
Esa sonrisa delicada y esos labios de volcán,
tan ardientes, cianuro.
Ese lunar que llevas en el cuello
y ese castillo donde debes vivir.
Esa mirada a la cual tengo que sobrevivir.
Esos hombros tan fuertes,
esa suave y delicada frente.
Esos años de más que aparentas
y esas mejillas que me tientan.
Dama desde siempre, libre donde sea.
La marea sube cada vez que te elevas.
Luna de las noches y días, Dulcinea,
cuando desapareces dime, ¿a dónde te vas?
esos dedos de viento que lo tocan.
Esa sonrisa delicada y esos labios de volcán,
tan ardientes, cianuro.
Ese lunar que llevas en el cuello
y ese castillo donde debes vivir.
Esa mirada a la cual tengo que sobrevivir.
Esos hombros tan fuertes,
esa suave y delicada frente.
Esos años de más que aparentas
y esas mejillas que me tientan.
Dama desde siempre, libre donde sea.
La marea sube cada vez que te elevas.
Luna de las noches y días, Dulcinea,
cuando desapareces dime, ¿a dónde te vas?
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