Atenea Sheresada
Poeta fiel al portal
No le escribas a ella como me escribías a mí,
no la llames tu musa, ni tu estrella que esa soy yo,
aunque nuestro cielo se ha nublado,
sigues presente en mí.
No han pasado los años.
Esos ayeres no tienen por qué contar,
si aún me amas un poco,
podemos volver a intentar.
No cierres el capítulo, hay tanto por escribir,
dime que ya no me piensas y dejaré de insistir.
Pero si en tus ojos veo un atisbo de cariño,
una migaja de amor,
con eso me será suficiente para no cejar.
Somos humanos y nos está permitido errar,
lo que nunca nos perdonaremos
es cuando amamos callar.
Pero si en serio le amas y mis besos olvidaste,
si me aroma ya aborreces y mi amor no es de tu talla.
Te deseo la más pura felicidad,
pero te tengo que suplicar,
nunca la lleves a donde nos conocimos,
ni la llames con las mismas frases de amor,
dedícale otras canción, nunca las mismas por favor,
que si lo haces,
entenderás que me amas a mí y
tampoco me has logrado olvidar.
no la llames tu musa, ni tu estrella que esa soy yo,
aunque nuestro cielo se ha nublado,
sigues presente en mí.
No han pasado los años.
Esos ayeres no tienen por qué contar,
si aún me amas un poco,
podemos volver a intentar.
No cierres el capítulo, hay tanto por escribir,
dime que ya no me piensas y dejaré de insistir.
Pero si en tus ojos veo un atisbo de cariño,
una migaja de amor,
con eso me será suficiente para no cejar.
Somos humanos y nos está permitido errar,
lo que nunca nos perdonaremos
es cuando amamos callar.
Pero si en serio le amas y mis besos olvidaste,
si me aroma ya aborreces y mi amor no es de tu talla.
Te deseo la más pura felicidad,
pero te tengo que suplicar,
nunca la lleves a donde nos conocimos,
ni la llames con las mismas frases de amor,
dedícale otras canción, nunca las mismas por favor,
que si lo haces,
entenderás que me amas a mí y
tampoco me has logrado olvidar.