Histrión
Poeta recién llegado
A fuego lento
Cocinaré a fuego lento tus besos...
Si me prometes el cielo,
haré que mi piel embrutezca y se embriague
en las caricias de tus dedos.
Profanaré tus labios
con ansia de canario sediento,
si prometes ser fiel,
a cuanto en este poema prometo.
¿para qué una bandera,
si tengo tu belleza?
Tus lágrimas serán gemas
dignas de reina y de princesa:
las hilvanaré en el hilo de este poema.
Romperé los grilletes de tu timidez,
y del acero forjaré,
una corona, un cetro, un trono;
una copa donde tus labios puedan beber.
De las hebras de tu blanco vestido,
tejeré un corcel,
sus alas serán de algodón,
y su piel también.
Nos llevará volando al cielo,
o a infiernos de lujuria tal vez.
A fuego lento amanezcámonos,
a orillas de una playa,
como eso que somos:
un par de locos enamorados...