Javier del Silencio
Poeta asiduo al portal
Te miramos partir
desde el anden de la vida,
en ese último tren
alejándote de nuestros días,
mientras se nos nublaban
las miradas en el adios,
nuestros ojos fueron hechizos de lluvia
en nubes de dolor.
Para vos Gustavo,
que en la memoria esta presente,
por más que el espacio nos separe
tus cosas siguen vigentes,
como en la palabra, en el silencio,
en la amistad sin tiempo,
aunque tus fibras ya sean polvo
que quieren volar al viento .
Me recuerdo caminando a tu lado
las calles de Castelar,
con las manos en los bolsillos
y un cigarrillo a medio acabar,
tus zapatillas de tela
que estarian cansadas de tanto andar,
tu pullover al cuello
y la libertad escondida en el morral .
Te esperabamos como siempre
del retorno de tu viaje sin partida,
cuando en el sur vestido de otoño,
se diluía en la nieve
la huella de tu vida,
sabemos Gustavo que no alcanzaran,
de la tierra todas las banderas,
para secar cada una de las lágrimas,
que dejamos sobre tu lecho de madera .
Para vos Gustavo,
ya que la distancia no es estar lejos,
sigue a nuestros pasos tu mirada de mar
en su verde reflejo,
tu muerte nos ha dejado
un lugar vacío en el corazón,
pero mientras suene un rock
serás la voz de esta canción .
desde el anden de la vida,
en ese último tren
alejándote de nuestros días,
mientras se nos nublaban
las miradas en el adios,
nuestros ojos fueron hechizos de lluvia
en nubes de dolor.
Para vos Gustavo,
que en la memoria esta presente,
por más que el espacio nos separe
tus cosas siguen vigentes,
como en la palabra, en el silencio,
en la amistad sin tiempo,
aunque tus fibras ya sean polvo
que quieren volar al viento .
Me recuerdo caminando a tu lado
las calles de Castelar,
con las manos en los bolsillos
y un cigarrillo a medio acabar,
tus zapatillas de tela
que estarian cansadas de tanto andar,
tu pullover al cuello
y la libertad escondida en el morral .
Te esperabamos como siempre
del retorno de tu viaje sin partida,
cuando en el sur vestido de otoño,
se diluía en la nieve
la huella de tu vida,
sabemos Gustavo que no alcanzaran,
de la tierra todas las banderas,
para secar cada una de las lágrimas,
que dejamos sobre tu lecho de madera .
Para vos Gustavo,
ya que la distancia no es estar lejos,
sigue a nuestros pasos tu mirada de mar
en su verde reflejo,
tu muerte nos ha dejado
un lugar vacío en el corazón,
pero mientras suene un rock
serás la voz de esta canción .