Ramón Fausto Rojas Gil
Poeta recién llegado
A H.M. I.G
Parecía tan natural pintar estas últimas cuatro letras
y quedarme en el silencio para revivir los recuerdos
de una noche de verano. Tú no estabas ahí donde
pasaba cada mañana, la calle se convertía en la historia
de un amor imposible y el patio de mi casa siempre
fue el fantasma que devoraba mis ganas.
Parecía tan natural pintar estas últimas cuatro letras
y quedarme en el silencio para revivir los recuerdos
de una noche de verano. Tú no estabas ahí donde
pasaba cada mañana, la calle se convertía en la historia
de un amor imposible y el patio de mi casa siempre
fue el fantasma que devoraba mis ganas.