El Arethra
Poeta recién llegado
Que la memoria nos tome a la fuerza,
Que nos arrastre por el barro del pasado,
Yo dejaré por los dos, mi amor, la vista fija,
En el cristal templado del tiempo.
Hubo una vez, como en los cuentos,
Una playa solitaria
Que habitamos en silencio
Como intrusos con miedo a profanar
La inmensidad,
y en nuestros versos
El sol estaba siempre hundido y rojo,
Y la tarde era un manojo de hojas secas,
Danzarinas y perfectas,
Nuestras viejas horas lentas
Arrojadas al azar.
Que nos arrastre por el barro del pasado,
Yo dejaré por los dos, mi amor, la vista fija,
En el cristal templado del tiempo.
Hubo una vez, como en los cuentos,
Una playa solitaria
Que habitamos en silencio
Como intrusos con miedo a profanar
La inmensidad,
y en nuestros versos
El sol estaba siempre hundido y rojo,
Y la tarde era un manojo de hojas secas,
Danzarinas y perfectas,
Nuestras viejas horas lentas
Arrojadas al azar.