sincera Crueldad, dime tus trucos,
enséñame tu infame carácter.
dame paz y agradecido estaré.
el éxito te ampara, el sol te ilumina,
el fuego, paciente, siempre paciente,
te seduce y me seduce.
enséñame sus trucos señora,
discípula del diablo.
me entrego a su ser, juega conmigo,
seré su hijo y su sirviente,
su alumno y su esclavo,
jamás osare imponerme a su sabidurías.
solo líbrame de mi idiotez y agradecido estaré.
puedes torturarme, pero me entrego a ti ángel del infierno,
porque la vida se esfuma,
porque no somos más que polvo,
y antes de mi inocencia prefiero cultivar tu esencia,
bella Crueldad.
El poema es excelente. Contiene una paradoja: en la aparente «crueldad» de la Diosa estriba su bondad. La esencia / la libertad / la sabiduría / se entrega tras un acto de sumisión / esclavitud. Ese alumno, deseoso de crueldad, lo que realmente desea es la anulación misma de la crueldad, a través del Amor / la Sabiduría.
Lo maravilloso del poema es el uso por el poeta del recurso del pensamiento figurado, el tropos de la sinécdoque. La DIOSA, como dadora de esencia, o de lo solicitado, se designa con atributos que no son los esperados, como si fuera el nombre de otra entidad polarizada: Bella Crueldad, Infame Carácter, discípula del Diablo, ángel del Infierno. La entidad benéfica es descrita con apóstrofes hiperbólicos y opuestos.
Por cuanto, la diosa descrita es seductora, llena de trucos, esclavizadora, ¿por qué, si lo es realmente, se le habrá de pedir paz, juego y enseñanza? ¿No es contradictorio y paradógico? ¿Cuál es la relación de coexistencia que el hablante [el poeta que suplica en el texto] busca con este ser descrito, qué hay detrás de este personaje que está nombrado con atributos que parecen no corresponderle, o partes que no corresponden al todo?
Esta sinécdoque, prosopopeya metonímica y paradójica, es para leerse de tal modo que su contrario es lo verdadero. Veo un «chela», «adepto», deseoso de obediencia para aprender a AMAR INCONDICIONALMENTE a su deidad, ORIENTADORA suprema. Aprender sus trucos (el camino fácil, sin complicaciones, a la verdad); aprender el SERVICIO (símbolo de la esclavitud voluntaria), aprender la UNIDAD (vincularse como hijo a la madre, como parte individual a la totalidad).
No. No veo descrita en el texto una maldad inherente a la 'Diosa'. Crueldad es la idiotez de no servirla, o no ponerse bajo su amparo, cruel es sólo la separación de quien implora a ella. Crueldad es la espera; pero el hablante conoce que vincularse a ella es posible. La está invocando con humildad. Quiere servirla porque sabe que la EXISTENCIA es breve y en el conocimiento de la Diosa está la Esencia y el Ser verdadero.
carlos