[FONT="]De frente, a la espalda de tu ombligo
[FONT="]Deposite el arsenal de lo que siento
[FONT="]Que deposites el tuyo, no te obligo
[FONT="]Mejor un nada, que algo yo te miento.
[FONT="]Me deslicé sobre un llano montañoso
[FONT="]Perfumado de un aroma natural
[FONT="]Todo a mi paso, me parecía hermoso
[FONT="]Pero en tu mundo, todo era muy normal.
[FONT="]Giré en tu espacio, donde ya no daba el sol
[FONT="]Me coloqué frente a la puerta principal
[FONT="]Vi un muro pálido, barnizado con formol
[FONT="]Donde escribías, ya nada será igual.
[FONT="]Era un entorno condenado a tal dolor
[FONT="]Que ni la hierba ni las flores revivían
[FONT="]Perdí las fuerzas, resbalo mi girasol
[FONT="]Caí con vida, pues con él me mantenía.
[FONT="]Me sentí raro ante aquella construcción
[FONT="]Deteriorada, sin atención ni adulaciones
[FONT="]Se desplomaba cada pedazo, cada fracción
[FONT="]Corría un rio, de sus dos únicos balcones.
[FONT="]No veo nada, y siento nuevamente el sol
[FONT="]Vuelvo otra vez, a la espalda de tu ombligo
[FONT="]No te muevas, me suplica el girasol
[FONT="]Vine contigo, lo recuerdas, soy tu amigo.