yomismo
Poeta recién llegado
Estoy ,y juro,
y aunque triste ,cuerdo
que no mintieron mis ojos
menos mi corazón.
Son de mi estos versos
fruto tierno de mi corazón
pues privado quedé yo temprano
y solo de recuerdos me sostengo.
Oí de ella mil gracias
y afortunado pude comprobar
que jamás nunca exageraron
que jamás habrá otra igual.
Era mi día su palabra
mi noche sueños mil
aun y siempre le agradezco
el enseñarme a ser feliz.
Yo me tenía ignorante
allí donde la vi
me creí capaz de despedirla
pero mi alma gritó:¡Si!
Escuchar de tan fina seda
que por labios fue dotada
palabras que mi pecho prendieron
su aceptación hacia mi fue dada.
Pero hube de verla marchar
y no ha habido
hombre en este mundo
cuyo lamento me pudiese igualar.
Fue mi desasosiego
el saberme de aquella princesa privado
amargas lágrimas brotaban
cuando por ella siempre suspiraba.
Pero por fuerza divina inspirado
me levanté, decidí y partí
No vestía más que confianza
para a sus pies ,mi corazón posar.
Y fue en ese momento
al verla frente a mí
cuando el frágil pecho que me fue dado
estalló tras acelerarse así.
Tenía ante mi una diosa
sin rival ni aquí ni en los cielos
que poseen mis agradecimientos
por mostrarme tal joya preciosa.
De talle alto y vientre plano firme
largos brazos de pulido mármol
piernas largas sin conocido fin
un conjunto en si , sublime.
Y su rostro ,para mi firmamento
iluminado por dos lunas llenas
una miríada de dientes
y una sonrisa eterna .
Sonrisa que me iluminó
me hizo de hombre, tierno
con suavidad mi alma acarició
y a quien juré amor eterno.
Fue ese el comienzo
créame que no miento
el comienzo de mi eternidad
el descubrir la verdadera felicidad.
Fue ella la gracia que me sostenía
una llama sin par en brillar ,
pues no dejaba ella lugar
desde donde no fuese mi guía.
Viví con ella aciertos y desatinos
gracias ,vivencias y triunfos
solo por ella me sentí endiosado
y soñé con nuestros destinos.
No ha habido jamás mayor seguridad
que la mía al afirmar
que por dicha infinita y gloria del azar
día, día y día la pude contemplar.
Amo con profundidad
a la gloriosa ciudad
que tuvo por gracia y ventura
a ella ver nacer ,criar y cuidar.
Cada segundo allí
de gozo fue
viajes y viajes de emoción
de alegría y de amor .
Siempre reconocí y sin falta de razón
que ensimismado y pasmado me hallaba allí
era una simple sonrisa suya la causa de tal estupor
y yo me encontraba colmado de amor.
Mil arpas tañían con su alegría
era mi vida divertirla
y con cada dulce suya carcajada
mi corazón con su mano acariciaba .
Pero me sabía yo condenado
pues sabía que solo por suerte y dicha
ella conmigo quería estar ,
solo por regalo divino a gozar .
Pido cada noche ,así como he solido practicar
porque ella estuviera allí a salvo ,feliz y sana
y que cada mañana
conmigo quisiera disfrutar.
Pero no supe advertir la fortuna escapar
no la vi y huyó fugaz
me dejó en el umbral de la vida
sin más, de tristeza y muerto en llorar.
Y así me encontrareis
una sombra de un pasado
no os pido que por mi os desveleis
por todos ya he llorado.
Guardo en mi pecho
un altar a ella dedicado
ella es la guardiana de mi corazón
pues cuanto a mi alma se lo di entregado.
El amor que siento por ella
no se desvanecerá
ni la tristeza , ni el tiempo ,ni la muerte siquiera
pues conmigo se quedará.
No es esto más que mi corazón en relato
aun me quedo escaso en alabanzas
no cesará mi amor por ti
y ojalá prenda tu corazón por mi.
y aunque triste ,cuerdo
que no mintieron mis ojos
menos mi corazón.
Son de mi estos versos
fruto tierno de mi corazón
pues privado quedé yo temprano
y solo de recuerdos me sostengo.
Oí de ella mil gracias
y afortunado pude comprobar
que jamás nunca exageraron
que jamás habrá otra igual.
Era mi día su palabra
mi noche sueños mil
aun y siempre le agradezco
el enseñarme a ser feliz.
Yo me tenía ignorante
allí donde la vi
me creí capaz de despedirla
pero mi alma gritó:¡Si!
Escuchar de tan fina seda
que por labios fue dotada
palabras que mi pecho prendieron
su aceptación hacia mi fue dada.
Pero hube de verla marchar
y no ha habido
hombre en este mundo
cuyo lamento me pudiese igualar.
Fue mi desasosiego
el saberme de aquella princesa privado
amargas lágrimas brotaban
cuando por ella siempre suspiraba.
Pero por fuerza divina inspirado
me levanté, decidí y partí
No vestía más que confianza
para a sus pies ,mi corazón posar.
Y fue en ese momento
al verla frente a mí
cuando el frágil pecho que me fue dado
estalló tras acelerarse así.
Tenía ante mi una diosa
sin rival ni aquí ni en los cielos
que poseen mis agradecimientos
por mostrarme tal joya preciosa.
De talle alto y vientre plano firme
largos brazos de pulido mármol
piernas largas sin conocido fin
un conjunto en si , sublime.
Y su rostro ,para mi firmamento
iluminado por dos lunas llenas
una miríada de dientes
y una sonrisa eterna .
Sonrisa que me iluminó
me hizo de hombre, tierno
con suavidad mi alma acarició
y a quien juré amor eterno.
Fue ese el comienzo
créame que no miento
el comienzo de mi eternidad
el descubrir la verdadera felicidad.
Fue ella la gracia que me sostenía
una llama sin par en brillar ,
pues no dejaba ella lugar
desde donde no fuese mi guía.
Viví con ella aciertos y desatinos
gracias ,vivencias y triunfos
solo por ella me sentí endiosado
y soñé con nuestros destinos.
No ha habido jamás mayor seguridad
que la mía al afirmar
que por dicha infinita y gloria del azar
día, día y día la pude contemplar.
Amo con profundidad
a la gloriosa ciudad
que tuvo por gracia y ventura
a ella ver nacer ,criar y cuidar.
Cada segundo allí
de gozo fue
viajes y viajes de emoción
de alegría y de amor .
Siempre reconocí y sin falta de razón
que ensimismado y pasmado me hallaba allí
era una simple sonrisa suya la causa de tal estupor
y yo me encontraba colmado de amor.
Mil arpas tañían con su alegría
era mi vida divertirla
y con cada dulce suya carcajada
mi corazón con su mano acariciaba .
Pero me sabía yo condenado
pues sabía que solo por suerte y dicha
ella conmigo quería estar ,
solo por regalo divino a gozar .
Pido cada noche ,así como he solido practicar
porque ella estuviera allí a salvo ,feliz y sana
y que cada mañana
conmigo quisiera disfrutar.
Pero no supe advertir la fortuna escapar
no la vi y huyó fugaz
me dejó en el umbral de la vida
sin más, de tristeza y muerto en llorar.
Y así me encontrareis
una sombra de un pasado
no os pido que por mi os desveleis
por todos ya he llorado.
Guardo en mi pecho
un altar a ella dedicado
ella es la guardiana de mi corazón
pues cuanto a mi alma se lo di entregado.
El amor que siento por ella
no se desvanecerá
ni la tristeza , ni el tiempo ,ni la muerte siquiera
pues conmigo se quedará.
No es esto más que mi corazón en relato
aun me quedo escaso en alabanzas
no cesará mi amor por ti
y ojalá prenda tu corazón por mi.