Derghos
A la nada regresa la realidad de las palabras
Deslizándose por los rayos del sol baja la luna a la tierra
Siente que el océano oscuro esconde un regalo.
Abre su envoltorio; pero hacia él nunca llega.
Y canta atrapado un náufrago en su ancla:
-Oh luna de pergamino que vuelas distante
Acoge mi amor con tus brazos.
No hay estrellas. No hay más luciérnagas sino soledad;
La tristeza es un hierro que no pesa, liviano y frágil como mi empresa
Y le miento, herido por raudales de furor, al desenlace trágico.
La luna que sigue distante se aleja
Al paso, entre las olas que se rompen, divisa el marinero un faro
Y allí, entonces, se aferra a sus cadenas:
Oh tabernero que sé que me esperas
Cuéntale a las sirenas una historieta
De que, de no verlas, se ahogo este pez sin su luna llena.
Cómo un sueño el parpado se le cerraba lentamente
Y ya embriagado a la luna le robo ese beso que ella primero le había robado.
Deslizándose por los rayos del sol baja la luna a la tierra
Siente que el océano oscuro esconde un regalo.
Abre su envoltorio; pero hacia él nunca llega.
Y canta atrapado un náufrago en su ancla:
-Oh luna de pergamino que vuelas distante
Acoge mi amor con tus brazos.
No hay estrellas. No hay más luciérnagas sino soledad;
La tristeza es un hierro que no pesa, liviano y frágil como mi empresa
Y le miento, herido por raudales de furor, al desenlace trágico.
La luna que sigue distante se aleja más
Al paso, entre las olas que se rompen, divisa el marinero un faro
Y allí, entonces, se aferra a sus cadenas:
Oh tabernero que sé que me esperas
Cuéntale a las sirenas una historieta
De que, de no verlas, se ahogo este pez sin su luna llena.
Siente que el océano oscuro esconde un regalo.
Abre su envoltorio; pero hacia él nunca llega.
Y canta atrapado un náufrago en su ancla:
-Oh luna de pergamino que vuelas distante
Acoge mi amor con tus brazos.
No hay estrellas. No hay más luciérnagas sino soledad;
La tristeza es un hierro que no pesa, liviano y frágil como mi empresa
Y le miento, herido por raudales de furor, al desenlace trágico.
La luna que sigue distante se aleja
Al paso, entre las olas que se rompen, divisa el marinero un faro
Y allí, entonces, se aferra a sus cadenas:
Oh tabernero que sé que me esperas
Cuéntale a las sirenas una historieta
De que, de no verlas, se ahogo este pez sin su luna llena.
Cómo un sueño el parpado se le cerraba lentamente
Y ya embriagado a la luna le robo ese beso que ella primero le había robado.
Deslizándose por los rayos del sol baja la luna a la tierra
Siente que el océano oscuro esconde un regalo.
Abre su envoltorio; pero hacia él nunca llega.
Y canta atrapado un náufrago en su ancla:
-Oh luna de pergamino que vuelas distante
Acoge mi amor con tus brazos.
No hay estrellas. No hay más luciérnagas sino soledad;
La tristeza es un hierro que no pesa, liviano y frágil como mi empresa
Y le miento, herido por raudales de furor, al desenlace trágico.
La luna que sigue distante se aleja más
Al paso, entre las olas que se rompen, divisa el marinero un faro
Y allí, entonces, se aferra a sus cadenas:
Oh tabernero que sé que me esperas
Cuéntale a las sirenas una historieta
De que, de no verlas, se ahogo este pez sin su luna llena.
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