GerardoGomez
Poeta recién llegado
A veces no sé si en realidad existo,
tengo miedo, todos los paraguas me persiguen;
corriendo entre los cristales de una mano
y una voz que se funde
entre las pinceladas de la noche.
No te veo y seguís allí,
silenciosa, bella entre los demás espectros,
paralizado estoy, cubierto por las notas
de un extraño mutismo,
mi llanto, mi sombra, como quisiera
que esto fuera un espejismo.
Mas aún cuando aquel elefante azul
se sumergía en su martirio,
en la penumbra de la luz de su ventana,
miré tus ojos y fueron como la luna
tiritando en el agua de mi alma.
En mis delirios, en mis sueños,
te encontras perpetua,
para mí vos sos mi musa infinita,
vos sos el paraíso tras esa puerta.
tengo miedo, todos los paraguas me persiguen;
corriendo entre los cristales de una mano
y una voz que se funde
entre las pinceladas de la noche.
No te veo y seguís allí,
silenciosa, bella entre los demás espectros,
paralizado estoy, cubierto por las notas
de un extraño mutismo,
mi llanto, mi sombra, como quisiera
que esto fuera un espejismo.
Mas aún cuando aquel elefante azul
se sumergía en su martirio,
en la penumbra de la luz de su ventana,
miré tus ojos y fueron como la luna
tiritando en el agua de mi alma.
En mis delirios, en mis sueños,
te encontras perpetua,
para mí vos sos mi musa infinita,
vos sos el paraíso tras esa puerta.