Llegue al fondo de la olla
del guiso
preparado con las sobras
que quedaron de alguna vez.
Migas sobre el mantel
que viste la mesa
de patas rengas
de lo que fue.
Sillas desvencijadas
caídas de aburrimiento,
cansadas de esperar
lo que no puede ser.
Los jazmines
que reinan floreros secos
se abanican
para dispersar el olor nauseabundo
de esperanzas vencidas.
La última copa
rebalsa
de letras obtusas.
inconclusas
mareándome de dolor