José Luis Pérez
Poeta recién llegado
LX
Primavera, de purpúreos capullos
naces cual fénix, nueva
su claro esmeralda, bajo tu arrullo
despuntan las magníficas praderas,
el iris de la tarde y sus colores
brillante acuna al cielo, con estrellas
un eco de la brisa y ruiseñores
canción de los álamos y la tierra.
Allí van colibríes a buscarte
suspendidos en la atmósfera etérea,
allí dibuja el sol en todo tu arte
por siempre delicadas acuarelas,
tu esencia es vida misma reflejada
en adolescente naturaleza,
tu luz el sueño mío, y tu mirada
verde esperanza que a mi amor despierta.
Si llevas la ilusión y la alegría
de creerte una vez más, tan eterna
verso de Dios quien regala poesía
al anciano invierno, para que duerma.
Parece algo en común, ya compartimos
tú y yo, primavera
primero soñamos, luego morimos
mi amor también ¡aún sueña!
A mi dulce Daiana
Primavera, de purpúreos capullos
naces cual fénix, nueva
su claro esmeralda, bajo tu arrullo
despuntan las magníficas praderas,
el iris de la tarde y sus colores
brillante acuna al cielo, con estrellas
un eco de la brisa y ruiseñores
canción de los álamos y la tierra.
Allí van colibríes a buscarte
suspendidos en la atmósfera etérea,
allí dibuja el sol en todo tu arte
por siempre delicadas acuarelas,
tu esencia es vida misma reflejada
en adolescente naturaleza,
tu luz el sueño mío, y tu mirada
verde esperanza que a mi amor despierta.
Si llevas la ilusión y la alegría
de creerte una vez más, tan eterna
verso de Dios quien regala poesía
al anciano invierno, para que duerma.
Parece algo en común, ya compartimos
tú y yo, primavera
primero soñamos, luego morimos
mi amor también ¡aún sueña!
A mi dulce Daiana