rafael prado
Poeta recién llegado
No te conozco,
pero tiemblo.
No sé quién eres,
pero te deseo.
Mi corazón se acelera,
el alma no me deja,
quiero poseerte, es cierto
pero no te conozco.
Desconozco tu vida,
desconozco tu miseria.
No me conoces, es cierto
y desconoces mi miseria;
eres como un trago sin alcohol,
no logras avivar mi fuego.
Cuerpo de suaves curvas,
suave carton vacio,
pero ardo en loco deseo.
Es el sabor amargo,
es el dulce que buscamos,
no eres la mujer que quiero,
Pero ahora te deseo.
pero tiemblo.
No sé quién eres,
pero te deseo.
Mi corazón se acelera,
el alma no me deja,
quiero poseerte, es cierto
pero no te conozco.
Desconozco tu vida,
desconozco tu miseria.
No me conoces, es cierto
y desconoces mi miseria;
eres como un trago sin alcohol,
no logras avivar mi fuego.
Cuerpo de suaves curvas,
suave carton vacio,
pero ardo en loco deseo.
Es el sabor amargo,
es el dulce que buscamos,
no eres la mujer que quiero,
Pero ahora te deseo.
Última edición: