Yacosta
Poeta recién llegado
A la sombra del muro
Guardo entre inciensos tu sonrisa
Esa que regalaste sin miedo
En la solitaria oscuridad del parque
Ante inocentes hojas de Ceiba,
Testigos de un encuentro
De tiempos que no vuelven,
Tal vez porque me borre el mundo
O tu memoria se resista a recordar.
Aún llevo congelado en los labios
Aquel adiós violento
Junto a ese último beso
Que me diste a la sombra del muro
E intento cubrir el sabor a despedida
Con una ansiedad de reencuentro,
Pues hay en mis ojos un sueño
Amo de los suspiros dramáticos.
Sé que volveré, cansada y serena
A cobrarle al viento las tardes perdidas,
Y seré tu sombra a orillas del mar
O junto al añorado muro
Donde te dejaron mis manos,
No sé si te quiera o si tú me recuerdes
Igual, regresaré siendo tuya.
Guardo entre inciensos tu sonrisa
Esa que regalaste sin miedo
En la solitaria oscuridad del parque
Ante inocentes hojas de Ceiba,
Testigos de un encuentro
De tiempos que no vuelven,
Tal vez porque me borre el mundo
O tu memoria se resista a recordar.
Aún llevo congelado en los labios
Aquel adiós violento
Junto a ese último beso
Que me diste a la sombra del muro
E intento cubrir el sabor a despedida
Con una ansiedad de reencuentro,
Pues hay en mis ojos un sueño
Amo de los suspiros dramáticos.
Sé que volveré, cansada y serena
A cobrarle al viento las tardes perdidas,
Y seré tu sombra a orillas del mar
O junto al añorado muro
Donde te dejaron mis manos,
No sé si te quiera o si tú me recuerdes
Igual, regresaré siendo tuya.