Pedromaar
Poeta recién llegado
A lo que dicen de ti
he oído hablar que pronto te has de marchar
dice la gente que te han visto llorar
me han platicado que no sabes querer
y que de dolosos encuentros llenas tú ser
dicen que das pena
y que no vales la misma
que analizas con fría prisa
que utilizas y ridiculizas
que te hacen favores al quererte
y no entiendes tu suerte
que mereces todos los desdenes
y tú belleza es habitual en la gente
A lo que dicen de mi
el rechazo me puede aniquilar
solo musa y cariño se otorgar
me distraigo muy fácil
y me gusta llorar
descontrolo mi vida y alento mi andar
atesoro mi orgullo y me cuesta escuchar
pienso más de lo que digo
y de vez en cuando puedo humillar
no hay belleza en mis pasos
ni gracia en mi hablar
el empeño me aburre
prefiero improvisar
A lo que digo de ti en mi
no me asustan tus tiempos
y me gusta tu mirar
pones vida en los otros
tan solo al caminar
las miradas te siguen doquiera qué vas
no te das cuenta que inspiras
que haces suspirar
distraída y perfecta no quiere luchar
le aburren los cumplidos
pues no los ha de escuchar
y aunque la belleza te sobra
prefieres voltearte y no ver
cargas los días a cuestas
y el intelecto no lo muestras
encierras felicidad que prefieres guardar
das tanto y a cambio nada has de esperar
tu vida es febril
un suave candil
la autenticidad te combina
cómo el verde que encierra tu pupila
te mereces el cielo y crees que es mentira
pero el mismo sonríe cuando para arriba miras
te vistes con colores de tonos vivaces
y no sabes hermosa, el favor que les haces
la fortuna es lo único que la gente piensa cuando por la misma con tu voz se tropieza
nunca he visto la noche en tu cara caer
de tan bella que eres se ha de estremecer
no arreglas tu cabello cada mañana
y no te das cuenta que no es necesario
así dejas que el viento pueda apreciarlo
y al voltear de reojo puedo confírmalo
te veo apacible sentado a tu lado
no cruzas palabra y en mi cuerpo haces estragos
te encuentro los labios y vuelvo a pensarlo
que dicha la mía, ¿cómo puedo pagarlo?
entiendo ahora el valor del tiempo
que no es relativo en tu detrimento
los roces de manos parecen ser sabios
y entienden las mías que no han de evitarlos
mira lo cursi que me has convertido
escribirte a las noches es mi testigo
si quieres la vida la vivo contigo
te espera paciente aquí tu destino.
he oído hablar que pronto te has de marchar
dice la gente que te han visto llorar
me han platicado que no sabes querer
y que de dolosos encuentros llenas tú ser
dicen que das pena
y que no vales la misma
que analizas con fría prisa
que utilizas y ridiculizas
que te hacen favores al quererte
y no entiendes tu suerte
que mereces todos los desdenes
y tú belleza es habitual en la gente
A lo que dicen de mi
el rechazo me puede aniquilar
solo musa y cariño se otorgar
me distraigo muy fácil
y me gusta llorar
descontrolo mi vida y alento mi andar
atesoro mi orgullo y me cuesta escuchar
pienso más de lo que digo
y de vez en cuando puedo humillar
no hay belleza en mis pasos
ni gracia en mi hablar
el empeño me aburre
prefiero improvisar
A lo que digo de ti en mi
no me asustan tus tiempos
y me gusta tu mirar
pones vida en los otros
tan solo al caminar
las miradas te siguen doquiera qué vas
no te das cuenta que inspiras
que haces suspirar
distraída y perfecta no quiere luchar
le aburren los cumplidos
pues no los ha de escuchar
y aunque la belleza te sobra
prefieres voltearte y no ver
cargas los días a cuestas
y el intelecto no lo muestras
encierras felicidad que prefieres guardar
das tanto y a cambio nada has de esperar
tu vida es febril
un suave candil
la autenticidad te combina
cómo el verde que encierra tu pupila
te mereces el cielo y crees que es mentira
pero el mismo sonríe cuando para arriba miras
te vistes con colores de tonos vivaces
y no sabes hermosa, el favor que les haces
la fortuna es lo único que la gente piensa cuando por la misma con tu voz se tropieza
nunca he visto la noche en tu cara caer
de tan bella que eres se ha de estremecer
no arreglas tu cabello cada mañana
y no te das cuenta que no es necesario
así dejas que el viento pueda apreciarlo
y al voltear de reojo puedo confírmalo
te veo apacible sentado a tu lado
no cruzas palabra y en mi cuerpo haces estragos
te encuentro los labios y vuelvo a pensarlo
que dicha la mía, ¿cómo puedo pagarlo?
entiendo ahora el valor del tiempo
que no es relativo en tu detrimento
los roces de manos parecen ser sabios
y entienden las mías que no han de evitarlos
mira lo cursi que me has convertido
escribirte a las noches es mi testigo
si quieres la vida la vivo contigo
te espera paciente aquí tu destino.
Última edición: