Sol de mañana
Poeta veterana en el Portal
Caminando en la vereda
de mis pasos sin destino,
te encuentro solo, desvalido,
triste y perdido.
Y mi alma se duele,
mi corazón se apuñala,
cómo puede estar tan solo
sin una dulce mirada.
Te llevo en mi regazo
bajo el más fino abrigo,
¡mírame ternura!
tendrás cariño conmigo.
De mi mano te alimentas,
de mis cuidados cicatrizas,
hasta tu mirada apagada
¡hoy esboza sonrisas!
De casi cenizas,
resurges guerrero;
más bello, tus ojos brillan,
más fuerte, temible, creo.
Miras el horizonte
desplegando tus alas,
mil caminos por conquistar,
una vida para andarla.
Invadida por la emoción,
una mezcla desbocada,
triste por que marcharás,
feliz ángel de la guarda.
Y me miras,
la gratitud brilla,
rozas mi mejilla tiernamente,
prometiendo que volverás un día.
Mis manos están vacías,
mi cariño rebosante,
siempre para dar ayuda
a otro necesitado caminante.
Y mi caja de tesoros
lleva grabados los seres,
arrancando mil suspiros
¡ternura! mientras vuelves.
Última edición: