Aburre que se escriba poco nuevo
giramos cada día en la misma noria,
quizás hoy quieres demostrarle
a la novia, al amante, al amigo
que después de veinte vueltas,
trescientos te han leído y piensas
que al fin has tocado a la gloria.
De que estamos hablando amigo
de conquistar el Parnaso a diario,
de elegantes vates tan excelsos
capaces de vivir de sus versos,
entonces que hacen aquí ilusos,
o de modestos poetas orgullosos
de ver publicadas sus cuartetas.
Esos ripios que conformaban
un modesto poemilla para estetas,
al que bauticé mi ombligo
veo que muy pocos lo han leído
y menos aún lo han entendido.
Quizás debía ser este que escribe
igual que la hermosa abeja que liba
de la flor en primavera,
y no estar dando la lata cada día
igual que una mosca cojonera.
Pero es cierto que el poco discurre
y repite cada día su poema,
al final le sucede lo mismo
que aquel que cada día como tarta,
el primer día está muy rica,
el segundo día esta buena
y el tercero ya harta.
.
Y por favor no le den vueltas a mis poemas
que no son tortillas y además se marean.
Mil perdones, el ánimo no es ofender
es solo que no empachen.
giramos cada día en la misma noria,
quizás hoy quieres demostrarle
a la novia, al amante, al amigo
que después de veinte vueltas,
trescientos te han leído y piensas
que al fin has tocado a la gloria.
De que estamos hablando amigo
de conquistar el Parnaso a diario,
de elegantes vates tan excelsos
capaces de vivir de sus versos,
entonces que hacen aquí ilusos,
o de modestos poetas orgullosos
de ver publicadas sus cuartetas.
Esos ripios que conformaban
un modesto poemilla para estetas,
al que bauticé mi ombligo
veo que muy pocos lo han leído
y menos aún lo han entendido.
Quizás debía ser este que escribe
igual que la hermosa abeja que liba
de la flor en primavera,
y no estar dando la lata cada día
igual que una mosca cojonera.
Pero es cierto que el poco discurre
y repite cada día su poema,
al final le sucede lo mismo
que aquel que cada día como tarta,
el primer día está muy rica,
el segundo día esta buena
y el tercero ya harta.
.
Y por favor no le den vueltas a mis poemas
que no son tortillas y además se marean.
Mil perdones, el ánimo no es ofender
es solo que no empachen.