Heriberto Bravo
Poeta recién llegado
A medida que envejezco
más me atraen las estrellas
y mis sueños son más altos,
más escasas mis veredas.
Voy dejando en el camino
mis sobrantes de tristeza
y mis pasos son más breves
y más fijas mis ideas.
A medida que envejezco
se reducen mis tareas
y mis años son más breves
y mi paz es más inquieta.
A medida que envejezco,
el invierno se apodera
de mis huesos. Duermo menos,
más y más el sol se aleja.
Mis historias se repiten
y no hay nadie que las crea.
Voy ganando en ignorancia
y perdiendo mi presencia.
¡Cuántas rosas se marchitan
en la plena primavera!
¡Cuánta luz en la alborada
que pujante parpadea!
Pero yo me voy muriendo
como muere la marea
a medida que envejezco
sin que nadie me lo crea.
más me atraen las estrellas
y mis sueños son más altos,
más escasas mis veredas.
Voy dejando en el camino
mis sobrantes de tristeza
y mis pasos son más breves
y más fijas mis ideas.
A medida que envejezco
se reducen mis tareas
y mis años son más breves
y mi paz es más inquieta.
A medida que envejezco,
el invierno se apodera
de mis huesos. Duermo menos,
más y más el sol se aleja.
Mis historias se repiten
y no hay nadie que las crea.
Voy ganando en ignorancia
y perdiendo mi presencia.
¡Cuántas rosas se marchitan
en la plena primavera!
¡Cuánta luz en la alborada
que pujante parpadea!
Pero yo me voy muriendo
como muere la marea
a medida que envejezco
sin que nadie me lo crea.
Heriberto Bravo Bravo SS.CC