Camarada, compañero, casanova!!!!!!
Aquí me pongo a escribir tratando de dejar eso que siento.
Es difícil, te escucho decir.
Lo que veo dentro de mí cuesta tanto describir;
Bajo el techo, donde estuvimos,
Quedan recuerdos que matan,
Olores consumidos en el tiempo;
Mesa redonda, adorno del ambiente solitario que dejaste.
Recuerdos que están en cada suspiro
llevan tu nombre, alimento de mi aliento.
Sensaciones que explotan con cada verso tuyo,
con cada abrazo, con cada mirada,
con cada canción que me has regalado.
Me pregunto como puedo estar tan lejos,
cuando mi refugio esta en tu corazón;
Como puedo amar cuando al amor lo descubrí en vos,
como quieres que termine de escribir si no tengo maestro,
maestro que nació aquel 29 de junio.
Dicen que la vida sigue,
que no me moriré,
pero nadie dice que volverás.
Supongo que la razón de mis sueños,
se debe a que vives en ellos,
cada noche duermo para soñar.
Esa tu risa que late a cada instante.
Dibujando la realidad,
El adiós de cada día,
Que me une a vos.
Adaptando tu adiós;
a esa vida que me espera.
Saludos amable y cordial a ese caballero que jamás se ira.
Mis cariños al amor,
Grande la huella y fugaz,
Que dejo en estos mis 21 gramos,
Que no para de llorar;
Adiós sin gusto amargo.
Remembranza de tus besos,
Que revive mi ser aún muerto.
Aquí me pongo a escribir tratando de dejar eso que siento.
Es difícil, te escucho decir.
Lo que veo dentro de mí cuesta tanto describir;
Bajo el techo, donde estuvimos,
Quedan recuerdos que matan,
Olores consumidos en el tiempo;
Mesa redonda, adorno del ambiente solitario que dejaste.
Recuerdos que están en cada suspiro
llevan tu nombre, alimento de mi aliento.
Sensaciones que explotan con cada verso tuyo,
con cada abrazo, con cada mirada,
con cada canción que me has regalado.
Me pregunto como puedo estar tan lejos,
cuando mi refugio esta en tu corazón;
Como puedo amar cuando al amor lo descubrí en vos,
como quieres que termine de escribir si no tengo maestro,
maestro que nació aquel 29 de junio.
Dicen que la vida sigue,
que no me moriré,
pero nadie dice que volverás.
Supongo que la razón de mis sueños,
se debe a que vives en ellos,
cada noche duermo para soñar.
Esa tu risa que late a cada instante.
Dibujando la realidad,
El adiós de cada día,
Que me une a vos.
Adaptando tu adiós;
a esa vida que me espera.
Saludos amable y cordial a ese caballero que jamás se ira.
Mis cariños al amor,
Grande la huella y fugaz,
Que dejo en estos mis 21 gramos,
Que no para de llorar;
Adiós sin gusto amargo.
Remembranza de tus besos,
Que revive mi ser aún muerto.
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