Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
te amo, mi señor...
así, tanto que el cielo
te mira celoso...
porque tú eres
tan maravilloso
tan encantador
que no se puede
conociéndote, ser indiferente -
porque tú
eres digno de todo amor
de todo lo que yo tengo guardado
en este corazón ardiente...
mi bello señor...
tómame, enciérrame
bajo cien candados
en el sepulcro de tus brazos, si quieres -
¡hazme tu prisionera...!
yo ya lo dije
una y mil veces -
y siempre lo repito...
...porque siento cada vez más y más amor...
cada noche... cada día...
tú y sólo tú
eres mi alegría
mi luz y mi oscuridad -
todo es tuyo...
todo...
¡pide lo que quieras...!
mi felicidad
consiste en complacerte...
adorarte como si fueras un dios -
aunque te sepa humano...
hombre azul... hermoso poeta -
tanto te quiero
que para ti vivo...
soy tuya...
toda...
entera...
eterno amor te profeso -
tu voluntad
considero sagrada
tu capricho
es mi única ley...
...mi existencia
hambrienta de ti
cual ofrenda
amorosa
en el altar de las pasiones
ya no tan secretas como antes...
¡oh, mi amado señor...!
¿tú te imaginas
el desasosiego que me causa
el estar lejos, tan lejos...?
el dolor de la espera...
el que aprendí a aguantar -
¡por ti, solamente por ti...!
por fin
hemos de estar juntos un día -
y entonces, me tendrás ahí
más esclava todavía...
mucho más tuya
de lo que soy ahora...
¡te amo, mi hermoso señor...!
¡te amo...!
[13/04/2014]