Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Seguía mi humilde despertar
engañándome aun por tus besos
que embelesada de oscuridad sin vista,
mis aguas desnudas
cubrieron mi cuerpo
en tu abismo ansioso y desesperado.
Mi humilde despertar
se ha roto en el nunca más,
pues se ha quedado ciego el cielo,
y mi pecho,
no te pudo entregar el latido
al marchar tan temprano
en la mañana que se rió
escupiendo jazmines.
Cortaré mis venas de niña
para desangrar a la mujer
que se deshace en el ambiente
de tu fuerte pecho respirable.
Allí
quiero morir en tu infinito,
despertando en mi otro sueño
que se ha vestido de humilde
corazón ilusionado.
engañándome aun por tus besos
que embelesada de oscuridad sin vista,
mis aguas desnudas
cubrieron mi cuerpo
en tu abismo ansioso y desesperado.
Mi humilde despertar
se ha roto en el nunca más,
pues se ha quedado ciego el cielo,
y mi pecho,
no te pudo entregar el latido
al marchar tan temprano
en la mañana que se rió
escupiendo jazmines.
Cortaré mis venas de niña
para desangrar a la mujer
que se deshace en el ambiente
de tu fuerte pecho respirable.
Allí
quiero morir en tu infinito,
despertando en mi otro sueño
que se ha vestido de humilde
corazón ilusionado.