Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
No importa que en el norte el sol abrase,
ni el aire queme con brutal desvelo,
que el cielo en llamas cubra todo el suelo,
ni el fuego en otra tierra se desgrase.
No es igual que tu abrazo, que me enlace
con palma, con tambor, con mar y anhelo,
con lluvia dulce que me sirve de cielo
y un coquí que en mi pecho siempre nace.
Tu calor no es de ciencia ni medida,
es sudor de cafetal y voz de abuela,
es sal que en piel ajena se anida,
es amor que no muere ni se hiela,
es raíz, es bandera, es toda vida
que a mi alma borincana se revela.
ni el aire queme con brutal desvelo,
que el cielo en llamas cubra todo el suelo,
ni el fuego en otra tierra se desgrase.
No es igual que tu abrazo, que me enlace
con palma, con tambor, con mar y anhelo,
con lluvia dulce que me sirve de cielo
y un coquí que en mi pecho siempre nace.
Tu calor no es de ciencia ni medida,
es sudor de cafetal y voz de abuela,
es sal que en piel ajena se anida,
es amor que no muere ni se hiela,
es raíz, es bandera, es toda vida
que a mi alma borincana se revela.