Rafael Chavez
Poeta adicto al portal
Era la luna clara del camino,
un sendero para el amor,
con luciérnagas fosforescentes,
donde su figura era la tuya,
salpicando la nostalgia
de mi luna enamorada.
La noche ya tenía dueño
de sus ganas y su pasión,
se paseaba como dueño
señor de sus pensamientos,
en mi razón de sentir
esta luna apasionada
emborrachada de mis recuerdos.
Yo esperaba cada noche
la congoja de este desaire,
de luna enamorada en la sombra
con mis miedos,
al perderte con el rocío
del alba luna de mil amores,
para esperar las sombras
y seguir con mis congojas.
un sendero para el amor,
con luciérnagas fosforescentes,
donde su figura era la tuya,
salpicando la nostalgia
de mi luna enamorada.
La noche ya tenía dueño
de sus ganas y su pasión,
se paseaba como dueño
señor de sus pensamientos,
en mi razón de sentir
esta luna apasionada
emborrachada de mis recuerdos.
Yo esperaba cada noche
la congoja de este desaire,
de luna enamorada en la sombra
con mis miedos,
al perderte con el rocío
del alba luna de mil amores,
para esperar las sombras
y seguir con mis congojas.