A mi Padre
Si tú supieras...
cuánto quise hablarte
cuánto quise que me escucharas
pero el cruel destino nos separó.
Tú partiste, y dejaste dentro de mi
recuerdos tan vívidos...
que jamás podré olvidarte.
Ahora...
Tú eres mi Sol y mi madre mi Luna
y juntos en el cielo moran, hasta
que el tiempo nos vuelva a juntar
y seamos nuevamente una familia.
De niño te vi siempre fuerte, y en mi ingenua ilusión
jamás creí que morirías,
más hoy que te he visto en un féretro
sólo le pido a la vida
que mi ilusión de niño nunca muera
para recordarte siempre ¡tan fuerte!
como te vieron mis ojos de niño.
Si tu supieras Padre...
cuánto quise decirte:
¡Te Amo!
cuánto quise decirte:
¡Gracias por darme la vida!
Si tú supieras...
cuánto quise hablarte
cuánto quise que me escucharas
pero el cruel destino nos separó.
Tú partiste, y dejaste dentro de mi
recuerdos tan vívidos...
que jamás podré olvidarte.
Ahora...
Tú eres mi Sol y mi madre mi Luna
y juntos en el cielo moran, hasta
que el tiempo nos vuelva a juntar
y seamos nuevamente una familia.
De niño te vi siempre fuerte, y en mi ingenua ilusión
jamás creí que morirías,
más hoy que te he visto en un féretro
sólo le pido a la vida
que mi ilusión de niño nunca muera
para recordarte siempre ¡tan fuerte!
como te vieron mis ojos de niño.
Si tu supieras Padre...
cuánto quise decirte:
¡Te Amo!
cuánto quise decirte:
¡Gracias por darme la vida!