A mi silencio eterno.

Claridad

Poeta que considera el portal su segunda casa
El silencio se durmió en mi cama,
a mi lado,
conmigo.
Tenía mucho sueño
y quiso nada más dormir
para no recordar jamás.

Yo estaba nerviosa,
pues,
él seguía allí sin querer decir nada más.

Me miraba como queriendo llorar,
sus ojos aguados delataban un dolor más profundo...
podía entender su pena y su desgracia
porque sin tanta gracia
era la mía.

Tengo miedo de él allí...

Tal vez muera de nostalgia duradera,
y yo,
aun no me acostumbro a su voz.

Tomé su cabeza,
y le acaricié sus cienes
para ver si así
podría hallar sosiego a su alma adolorida.
Pero era la mía la que causaba más dolor a su herida.

Me dio la espalda por última vez
antes ahogarse en llanto,
ese que se tiene cuando se es despreciado
y la mente carece de recursos
para sortear ideas
sobre el qué hacer.

Entonces lo abracé fuertemente
y le prometí que siempre le llevaría en mí.
Le di el beso mas lindo del mundo,
de estos míos, que son simples
y de nacimientos de labios delgados.
Y prometí callar junto con él la pena,
mi pena,
antes que desapareciera de mis brazos
y se internara en mi garganta
ahora muda.
 
Última edición:
Eres de las pocas personas capaces de hablar con el alma, para mí no existe nada más maravilloso y hermoso que eso. Así que, yo nunca dejaré de escucharte, de escuchar tu alma, tu corazón bonito.

Te adoro, te Amo!
 
El silencio se durmió en mi cama,
a mi lado,
conmigo.
Tenía mucho sueño
y quiso nada más dormir
para no recordar jamás.

Yo estaba nerviosa,
pues,
él seguía allí sin querer decir nada más.

Me miraba como queriendo llorar,
su ojos aguados delataban un dolor más profundo...
podía entender su pena y su desgracia
porque sin tanta gracia
era la mía.

Tengo miedo de él allí...

Tal vez muera de nostalgia duradera,
y yo,
aun no me acostumbro a su voz.

Tomé su cabeza,
y le acaricié sus cienes
para ver si así
podría hallar sosiego a su alma adolorida.
Pero era la mía la que causaba más dolor a su herida.

Me dio la espalda por última vez
antes ahogarse en llanto,
ese que se tiene cuando se es despreciado
y la mente carece de recursos
para sortear ideas
sobre el qué hacer.

Entonces lo abracé fuertemente
y le prometí que siempre le llevaría en mí.
Le di el beso mas lindo del mundo,
de estos míos, que son simples
y de nacimientos de labios delgados.
y prometí callar junto con él la pena,
mi pena
antes que desapareciera de mis brazos
y se internara en mi garganta
ahora muda.


Claridad tu hablas con la voz del alma, y su melodía es la de los ángeles.
Sentido y hermoso poema nos compartes, creativo en su totalidad, el hilo nos deja cautivos de tu dulce sensibilidad.
Un abrazo con mi afecto.
 
El silencio se durmió en mi cama,
a mi lado,
conmigo.
Tenía mucho sueño
y quiso nada más dormir
para no recordar jamás.

Yo estaba nerviosa,
pues,
él seguía allí sin querer decir nada más.

Me miraba como queriendo llorar,
su ojos aguados delataban un dolor más profundo...
podía entender su pena y su desgracia
porque sin tanta gracia
era la mía.

Tengo miedo de él allí...

Tal vez muera de nostalgia duradera,
y yo,
aun no me acostumbro a su voz.

Tomé su cabeza,
y le acaricié sus cienes
para ver si así
podría hallar sosiego a su alma adolorida.
Pero era la mía la que causaba más dolor a su herida.

Me dio la espalda por última vez
antes ahogarse en llanto,
ese que se tiene cuando se es despreciado
y la mente carece de recursos
para sortear ideas
sobre el qué hacer.

Entonces lo abracé fuertemente
y le prometí que siempre le llevaría en mí.
Le di el beso mas lindo del mundo,
de estos míos, que son simples
y de nacimientos de labios delgados.
y prometí callar junto con él la pena,
mi pena
antes que desapareciera de mis brazos
y se internara en mi garganta
ahora muda.
El silencio es tu amigo por eso a ti todo el mundo siempre te escuchará, te ayudará y te querrá, tu escritura es un torrente de sentimientos que me llegan y abrazan querida amiga Claridad, no calles nunca por favor. MMUUAAKKSS. Paco.
 
El silencio se durmió en mi cama,
a mi lado,
conmigo.
Tenía mucho sueño
y quiso nada más dormir
para no recordar jamás.

Yo estaba nerviosa,
pues,
él seguía allí sin querer decir nada más.

Me miraba como queriendo llorar,
sus ojos aguados delataban un dolor más profundo...
podía entender su pena y su desgracia
porque sin tanta gracia
era la mía.

Tengo miedo de él allí...

Tal vez muera de nostalgia duradera,
y yo,
aun no me acostumbro a su voz.

Tomé su cabeza,
y le acaricié sus cienes
para ver si así
podría hallar sosiego a su alma adolorida.
Pero era la mía la que causaba más dolor a su herida.

Me dio la espalda por última vez
antes ahogarse en llanto,
ese que se tiene cuando se es despreciado
y la mente carece de recursos
para sortear ideas
sobre el qué hacer.

Entonces lo abracé fuertemente
y le prometí que siempre le llevaría en mí.
Le di el beso mas lindo del mundo,
de estos míos, que son simples
y de nacimientos de labios delgados.
Y prometí callar junto con él la pena,
mi pena,
antes que desapareciera de mis brazos
y se internara en mi garganta
ahora muda.
cuando el alma se sabe entregar, que importa cuanto silencio logres dominar, saludos bella
 
Versos llenos de sentimientos, un poema sensible que nos desnuda el alma del poeta. felicitaciones por tan bella inspiración.
Un placer leerte.
Un abrazo fraterno desde Santiago.
 

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