debiloto
Poeta adicto al portal
Cuando mis ángeles volaron,
me quede solo y triste,
acurrucado en mi conciencia,
sus alas desplegaron, En busca de futuro.
Me quedo solo la fe y la esperanza,
de volverlos a ver, pronto,
pasa el tiempo y los extraño,
sé que están bien, y estudian,
pero no están a mi mesa,
a la hora de comer.
Ángeles míos, algo me falta,
son parte de mi vida.
mi corazón se acelera, cuando escucho sus voces,
no me salen palabras, para decirles cuanto los amo.
Necesito su respiración, recuerdo,
cuando dormían en mi pecho,
balbucearon sus primeras palabras,
solo les salía pa.
Quiero sentir los berrinches de niños bravíos,
sentir sus besos y abrazos,
que han vuelto, cerca de mí,
mirarlos a los ojos.
Veré reflejada mi infancia, con ternura,
hombre agradecido por la vida,
que veré en mis ángeles repetida,
hasta la sin razón de mi existencia.
Mis pequeños ángeles, ya están grandes,
ya vuelan con sus alas,
esquivando tormentas y buscando buenos vientos,
no quiero que me olviden,
quiero que sigan siendo míos.
Aunque la vida los agreda,
siempre tendré,
una palabra de consuelo,
ángeles míos.
JUAN CARLOS VILLANUEVA
me quede solo y triste,
acurrucado en mi conciencia,
sus alas desplegaron, En busca de futuro.
Me quedo solo la fe y la esperanza,
de volverlos a ver, pronto,
pasa el tiempo y los extraño,
sé que están bien, y estudian,
pero no están a mi mesa,
a la hora de comer.
Ángeles míos, algo me falta,
son parte de mi vida.
mi corazón se acelera, cuando escucho sus voces,
no me salen palabras, para decirles cuanto los amo.
Necesito su respiración, recuerdo,
cuando dormían en mi pecho,
balbucearon sus primeras palabras,
solo les salía pa.
Quiero sentir los berrinches de niños bravíos,
sentir sus besos y abrazos,
que han vuelto, cerca de mí,
mirarlos a los ojos.
Veré reflejada mi infancia, con ternura,
hombre agradecido por la vida,
que veré en mis ángeles repetida,
hasta la sin razón de mi existencia.
Mis pequeños ángeles, ya están grandes,
ya vuelan con sus alas,
esquivando tormentas y buscando buenos vientos,
no quiero que me olviden,
quiero que sigan siendo míos.
Aunque la vida los agreda,
siempre tendré,
una palabra de consuelo,
ángeles míos.
JUAN CARLOS VILLANUEVA