El Cielo de Octubre
Poeta asiduo al portal
A orillas de la noche me escoltaron las farolas de vuelta a casa,
mis zapatos portaban el peso del cansancio de unas seis de la mañana
quizás demasiado ruidosas. La gente por la calle, al igual que yo,
sabía las consecuencias que suponía siempre ver el primer sol.
No quiero que la luz del día próximo me transforme en estatua, aún no,
ya habrá tiempo para ojeras y promesas de cambiar whisky por agua.
Disfrutaba del camino de vuelta fumando frente a los escaparates,
firmando con los semáforos fatigados un pacto a partes iguales
de no agresión con vehículo motorizado. Que cada calle esté vacía
de faros de coches escapando de las primeras luces de un nuevo día.
Por fin llego al portal.
Ese portal lleva a un ascensor que lleva a una puerta principal
que lleva a un pasillo que desemboca en la puerta de una habitación.
Empapado de mentiras, me sumerjo en el cuarto escondiendo el corazón
mientras que el primer rayo de luz acaricia tu espalda desnuda
y a mí me deja, a orillas ya del día,
con el naufragio de una resaca y el engaño ahogado en un mar de dudas.
mis zapatos portaban el peso del cansancio de unas seis de la mañana
quizás demasiado ruidosas. La gente por la calle, al igual que yo,
sabía las consecuencias que suponía siempre ver el primer sol.
No quiero que la luz del día próximo me transforme en estatua, aún no,
ya habrá tiempo para ojeras y promesas de cambiar whisky por agua.
Disfrutaba del camino de vuelta fumando frente a los escaparates,
firmando con los semáforos fatigados un pacto a partes iguales
de no agresión con vehículo motorizado. Que cada calle esté vacía
de faros de coches escapando de las primeras luces de un nuevo día.
Por fin llego al portal.
Ese portal lleva a un ascensor que lleva a una puerta principal
que lleva a un pasillo que desemboca en la puerta de una habitación.
Empapado de mentiras, me sumerjo en el cuarto escondiendo el corazón
mientras que el primer rayo de luz acaricia tu espalda desnuda
y a mí me deja, a orillas ya del día,
con el naufragio de una resaca y el engaño ahogado en un mar de dudas.