Engel
SOÑADOR TOCANDO CON LOS PIES EN TIERRA
Tus palabras son lo que esperaba,
llegan atizando la nostalgia,
se posan al borde de los párpados
y abren las heridas más profundas.
Te imagino sentada en el suelo
haciendo malabares con el orden pertinente;
un verso al lado del otro,
una estrofa encima de otra,
arquitectura autodidacta
desafiando en territorio hostil.
Imagino cuántas palabras
avanzan por tus ojos contracorriente
para palpar el espacio que respiras
y tatuarte la piel de extraños.
Somos dos que comparten
un siempre incierto que no dura
en la ecuación sumaria de la fantasía.
De la mano o no de aquel noviembre
me extravío entre tus palabras,
en ellas el deseo figura libre del tormento.
Diríase que éstas levantan la proa
para lanzarse hacia la complicidad.
Dibújame uno de tus versos
para cualquiera de mis deseos
y volveré viento el brillo que tú tienes.
Cómo decirlo: no me turba
sentir el escalofrío de ese aire,
da igual la habilidad del tambaleo,
lo tuyo será mío mientras lo trazas.