Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
Vivo a base de tres o cuatro veinticuatro horas al mes
y a pesar de todo, cuando llegas, me prohíbo quererte.
Vivo a base de un par de noches, cinco o seis cervezas, un café,
algún mensaje de texto, una llamada perdida y mi miedo a perderte.
Vivo a base de echarte de menos y cada mañana nunca es otro mes
para que vuelvas de nuevo. Y de nuevo me ignores cuando vaya a verte
y mi abrazo se quede colgando entre la cabeza y los pies,
en esa esquina de la soledad donde sólo, algunas veces,
me atrevo a pintar corazones a quien no quiere saber querer.
y a pesar de todo, cuando llegas, me prohíbo quererte.
Vivo a base de un par de noches, cinco o seis cervezas, un café,
algún mensaje de texto, una llamada perdida y mi miedo a perderte.
Vivo a base de echarte de menos y cada mañana nunca es otro mes
para que vuelvas de nuevo. Y de nuevo me ignores cuando vaya a verte
y mi abrazo se quede colgando entre la cabeza y los pies,
en esa esquina de la soledad donde sólo, algunas veces,
me atrevo a pintar corazones a quien no quiere saber querer.