vate
Poeta recién llegado
Camino de rosas de poca espina,
entrega total y mutua confianza,
nada oculto tras la esquina,
marcan el éxito de nuestra alianza.
Qué bello es ese momento
cuando uno llega bajo su techo,
y recupera el aliento
acurrucado en su pecho.
Se siente su palpitar,
que recorre toda mi alma,
y me acompaña su respirar,
el cual el mío calma.
Pasas a otra dimensión
donde todo es bienestar,
y se acelera el corazón
hasta el punto de explotar.
Besos que hacen volar,
caricias que erizan la piel.
La mente empieza a imaginar
una nueva luna de miel.
En el Café de la Paz sentados
con un café noire en la mano,
admirando la Opera a nuestro lado,
charlar sobre los momentos pasados.
Y desde el Trocadero poder ver,
entre mis brazos bien acomodada
cuando llega el anochecer,
la Torre Eiffel iluminada.
entrega total y mutua confianza,
nada oculto tras la esquina,
marcan el éxito de nuestra alianza.
Qué bello es ese momento
cuando uno llega bajo su techo,
y recupera el aliento
acurrucado en su pecho.
Se siente su palpitar,
que recorre toda mi alma,
y me acompaña su respirar,
el cual el mío calma.
Pasas a otra dimensión
donde todo es bienestar,
y se acelera el corazón
hasta el punto de explotar.
Besos que hacen volar,
caricias que erizan la piel.
La mente empieza a imaginar
una nueva luna de miel.
En el Café de la Paz sentados
con un café noire en la mano,
admirando la Opera a nuestro lado,
charlar sobre los momentos pasados.
Y desde el Trocadero poder ver,
entre mis brazos bien acomodada
cuando llega el anochecer,
la Torre Eiffel iluminada.