jorgebelleret
Poeta fiel al portal
A SALVO
Fue a media noche,
las campanas de la catedral
anunciaban la hora de mis brujas.
Sólo necesitaba un pacto
y una promesa que poder cumplir.
Los pasos se repitieron
uno tras otro y tras otro...
El tiempo y las estrellas
me llevaron frente al mar.
Mar de arena, mar de olas,
mar de cemento a mis espaldas.
Gigantes de hierro con ventanas,
ventanas sucias por el betún.
Una noche oscura y sin llave
por testigo de mis promesas.
Una plegaria de rodillas
y con sobradas lágrimas.
No soy dueño del lugar,
no pido permiso si pago.
Duermo en camas donde
otros gozaron sus orgasmos.
Estoy solo pero a salvo,
mis brazos no traicionan.
Una idea quiere aterrizar,
pide pista en medio de
esta espesa bruma de mar.
Encenderé mil antorchas
que sobrevivan a la muerte.
La mañana no tiene aventuras
que seduzcan como esta noche.
Fue a media noche,
las campanas de la catedral
anunciaban la hora de mis brujas.
Sólo necesitaba un pacto
y una promesa que poder cumplir.
Los pasos se repitieron
uno tras otro y tras otro...
El tiempo y las estrellas
me llevaron frente al mar.
Mar de arena, mar de olas,
mar de cemento a mis espaldas.
Gigantes de hierro con ventanas,
ventanas sucias por el betún.
Una noche oscura y sin llave
por testigo de mis promesas.
Una plegaria de rodillas
y con sobradas lágrimas.
No soy dueño del lugar,
no pido permiso si pago.
Duermo en camas donde
otros gozaron sus orgasmos.
Estoy solo pero a salvo,
mis brazos no traicionan.
Una idea quiere aterrizar,
pide pista en medio de
esta espesa bruma de mar.
Encenderé mil antorchas
que sobrevivan a la muerte.
La mañana no tiene aventuras
que seduzcan como esta noche.