Ojalá se pudiera limpiar con alcohol tu conciencia
y aclarar con agua tu inocencia escondida
para cerrar sin sangre la herida de tu presencia
derramando las ansias de una conocida
hechicera, que con música se ciega.
Ojalá pudieses asomarte a otras manos
sin motes de arcaica estampa estratega
y rezases así como mariachis mexicanos.
Pobre del pobre que con fuego juega,
pues de acero no le prestaron la cara
y el día que aquél entre escombros muera,
de espinas se cubrirá la luna clara.
Al campo las pieles de cordero,
al río los tropeles encendidos con espadas,
y tú, que te resistes a abandonar tu sombrero,
no trepes ahora por todas las alambradas.
que ya es de noche y están cerradas.
y aclarar con agua tu inocencia escondida
para cerrar sin sangre la herida de tu presencia
derramando las ansias de una conocida
hechicera, que con música se ciega.
Ojalá pudieses asomarte a otras manos
sin motes de arcaica estampa estratega
y rezases así como mariachis mexicanos.
Pobre del pobre que con fuego juega,
pues de acero no le prestaron la cara
y el día que aquél entre escombros muera,
de espinas se cubrirá la luna clara.
Al campo las pieles de cordero,
al río los tropeles encendidos con espadas,
y tú, que te resistes a abandonar tu sombrero,
no trepes ahora por todas las alambradas.
que ya es de noche y están cerradas.