OH CUAM TRISTIS
Poeta recién llegado
Espérame no apartes de mí tu hombro
que el camino es escabroso y lleno de maldad.
No te alejes de mi ciego corazón
que puedo resbalar en el engaño de tus caricias
y daltónicamente distinguir mi amor por ti.
A tientas voy despacio en el camino de tus besos
donde la intuición es mi lazarillo
y mis sentimientos mi bastón, ahí me llevan,
me conducen sin darme cuenta al comercio de tus caricias.
Dichosa tú que puedes ver y leer mi corazón,
conoces cada piedra que me hace tropezar en tus pechos,
me haces tantear tus labios,
me haces buscarte en la ceguera de mi alma.
Aunque la luz de tu aura es capaz de guiarme,
yo de ella no me puedo fiar
pues habrá de encaminarme
a la orfandad de nuestros recuerdos.
Pero mi amor por ti es tan infinito
que aunque a tientas yo vaya en la senda de tu conjuro
ciegamente te seguiré,
vayas donde vayas yo te seguiré.
que el camino es escabroso y lleno de maldad.
No te alejes de mi ciego corazón
que puedo resbalar en el engaño de tus caricias
y daltónicamente distinguir mi amor por ti.
A tientas voy despacio en el camino de tus besos
donde la intuición es mi lazarillo
y mis sentimientos mi bastón, ahí me llevan,
me conducen sin darme cuenta al comercio de tus caricias.
Dichosa tú que puedes ver y leer mi corazón,
conoces cada piedra que me hace tropezar en tus pechos,
me haces tantear tus labios,
me haces buscarte en la ceguera de mi alma.
Aunque la luz de tu aura es capaz de guiarme,
yo de ella no me puedo fiar
pues habrá de encaminarme
a la orfandad de nuestros recuerdos.
Pero mi amor por ti es tan infinito
que aunque a tientas yo vaya en la senda de tu conjuro
ciegamente te seguiré,
vayas donde vayas yo te seguiré.