Tengo la costumbre de sentarme,
en la ventana de mi casa a meditar,
tengo la costumbre de acostarme,
y luego volverme a levantar.
Pensando en tí que puedo hacer,
rápido voy a recurrir a las letras,
escribo cualquier cosa con tal de ennoblecer,
mi pensamiento pobre, aunque no soy poeta.
Aquí es donde me siento a gusto,
esforzándome y expulsando mis sentimientos,
es la manera que encontrado, de hacer algo justo,
aunque quisiera ser más atrevidos en mis conocimientos.
Siempre me han sorprendido los grandes poetas,
mientras más escribo más los admiro,
admiro las horas que pasaron completas,
demostrando lo bello, en tan sólo un suspiro.
Tengo el deseo de seguir y escribir,
hasta donde mi mente pueda llevarme,
quizás el día en que yo vaya a morir
mi pensamiento pobre, pueda consolarme.
Dedico mis notas a los grandes poetas,
a los que con tinta y papel pintaron la mar,
dedico mis letras, a los que con sus letras,
fueron capaces de enseñarnos a amar.
en la ventana de mi casa a meditar,
tengo la costumbre de acostarme,
y luego volverme a levantar.
Pensando en tí que puedo hacer,
rápido voy a recurrir a las letras,
escribo cualquier cosa con tal de ennoblecer,
mi pensamiento pobre, aunque no soy poeta.
Aquí es donde me siento a gusto,
esforzándome y expulsando mis sentimientos,
es la manera que encontrado, de hacer algo justo,
aunque quisiera ser más atrevidos en mis conocimientos.
Siempre me han sorprendido los grandes poetas,
mientras más escribo más los admiro,
admiro las horas que pasaron completas,
demostrando lo bello, en tan sólo un suspiro.
Tengo el deseo de seguir y escribir,
hasta donde mi mente pueda llevarme,
quizás el día en que yo vaya a morir
mi pensamiento pobre, pueda consolarme.
Dedico mis notas a los grandes poetas,
a los que con tinta y papel pintaron la mar,
dedico mis letras, a los que con sus letras,
fueron capaces de enseñarnos a amar.
Archivos adjuntos
Última edición: