lesmo
Poeta veterano en el portal
A tus piernas
La imponente y solemne simetría
que, ingrávida, te eleva hacia la altura,
nacarada, te funde a la cintura
proezas de alabastro y poesía.
Quien te hiciera tal molde rompería
solo al ver, con asombro, en su escultura,
la exacta columnata en alzadura,
y supo que otra igual ya nunca haría.
Fuera entonces, mujer, y solo entonces
que guardaron tus fustes en los bronces,
y en romances, canciones y aleluyas.
Pero fuera al instante de cruzarse
que las diosas tuvieron que allanarse
pues tus piernas jamás serían suyas.
La imponente y solemne simetría
que, ingrávida, te eleva hacia la altura,
nacarada, te funde a la cintura
proezas de alabastro y poesía.
Quien te hiciera tal molde rompería
solo al ver, con asombro, en su escultura,
la exacta columnata en alzadura,
y supo que otra igual ya nunca haría.
Fuera entonces, mujer, y solo entonces
que guardaron tus fustes en los bronces,
y en romances, canciones y aleluyas.
Pero fuera al instante de cruzarse
que las diosas tuvieron que allanarse
pues tus piernas jamás serían suyas.
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