Era un alma adolorida que tenía la apariencia de una alondra
y la blancura de un lirio
y sucedió que un día aquella alma suave
de apariencia de alondra,
se acercó tanto al alma adolorida
que ya no pudo más el alma adolorida
y besó su boca roja como el carmesí
pero el alma se extravió
y con un golpe giro la perdió,
pero el beso se quedó en la boca de carmín de la alondra
y a pesar del tiempo aquel beso suave
con la calidez del amor, se quedó impregnado,
pero al final de su vida yo lo aseguro que no lo olvidará
José Manuel Muro Mora ...--------
y la blancura de un lirio
y sucedió que un día aquella alma suave
de apariencia de alondra,
se acercó tanto al alma adolorida
que ya no pudo más el alma adolorida
y besó su boca roja como el carmesí
pero el alma se extravió
y con un golpe giro la perdió,
pero el beso se quedó en la boca de carmín de la alondra
y a pesar del tiempo aquel beso suave
con la calidez del amor, se quedó impregnado,
pero al final de su vida yo lo aseguro que no lo olvidará
José Manuel Muro Mora ...--------